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Muebles y decoración

Tarima exterior de bambú: fabricación, instalación y cuidados

Tarima exterior de bambú prensado: en qué se diferencia del parquet de bambú, cómo se instala sobre rastreles, por qué se vuelve gris y cómo se aceita.

Por Equipo de Concepto BambúActualizado el 6 min de lectura

Portada del artículo «Tarima exterior de bambú: fabricación, instalación y cuidados» con el logotipo de Concepto Bambú

La tarima exterior de bambú no es el parquet de bambú de casa puesto en la terraza: es bambú prensado a alta densidad y tratado con calor para aguantar fuera. Se instala sobre rastreles con clips, dejando juntas y espacio para que circule el aire, y con el tiempo se vuelve gris salvo que la aceites. Aquí tienes cómo se fabrica, cómo se monta y qué mantenimiento pide, con datos de la ficha técnica de un fabricante.

Tarima exterior de bambú y parquet de bambú: no son lo mismo

El parquet de bambú de interior se fabrica con tiras de bambú pegadas en horizontal o en vertical, o con una capa fina de bambú sobre un tablero. Está pensado para un suelo seco y a temperatura estable, y por eso no se puede usar fuera. Si lo que buscas es suelo para dentro de casa, tienes los tipos explicados en nuestra guía de suelos de bambú y cómo mantenerlo en cómo limpiar suelos de bambú.

La tarima de exterior es otro producto. Se hace con bambú prensado, también llamado densificado o strand woven: el bambú se separa en tiras o fibras que se comprimen con mucha presión hasta formar un material muy denso y duro, del que se cortan las tablas. Para exterior se añade un tratamiento térmico.

Cómo se fabrica y se trata el bambú de exterior

Tomamos como referencia la ficha técnica de una tarima concreta, MOSO Bamboo X-treme, porque publica sus ensayos. Según el fabricante:

  • Las tablas se hacen con tiras de bambú comprimidas y sometidas a un tratamiento térmico a 200 °C, que el fabricante llama Thermo-Density.
  • La densidad declarada es de unos 1.150 kg/m³.
  • La durabilidad biológica es clase 1 según la norma EN 350, la más alta de esa escala, y declara clase de uso 4 según EN 335.
  • La reacción al fuego declarada para la tarima es Bfl-s1 según EN 13501-1, sin añadir retardantes de llama.

Estos datos son de ese producto concreto. Si comparas otra marca, pide su ficha técnica y busca los mismos apartados: durabilidad según EN 350, clase de uso y reacción al fuego. Si un vendedor no los da, no supongas que su tarima los cumple.

Las tablas suelen tener dos caras: una lisa y otra con estrías. Las instrucciones avisan de que en la cara lisa se notan más las deformaciones y las pequeñas grietas.

Si te interesa por qué el bambú sin tratar se estropea fuera, lo explicamos en tratamiento y preservación del bambú.

Instalación sobre rastreles

Una tarima de bambú no se pega al suelo: se apoya sobre una estructura de rastreles (los listones de base) y se fija con clips o con tornillos. Estas son las pautas principales de las instrucciones del fabricante para uso residencial:

  1. Prepara el suelo. Debajo no puede quedarse agua estancada. El fabricante propone una base permeable de arena y grava, con baldosas de hormigón de 40-50 mm o plots regulables para apoyar los rastreles, y una malla antihierbas.
  2. Rastreles. De al menos 40 x 60 mm, de bambú del mismo fabricante, aluminio o madera de durabilidad similar a la tarima. Si son de madera, con una humedad inferior al 12 % y sin tocar la tierra.
  3. Separación entre rastreles. 462,5 mm entre ejes, de forma que cada tabla de 1.850 mm descanse sobre 5 rastreles. Los extremos de cada tabla siempre sobre un rastrel. Si colocas las tablas con las juntas en posiciones aleatorias, los rastreles no deben estar a más de 300 mm.
  4. Pendiente. Se recomienda un 1-2 % para que el agua escurra. Sin pendiente el agua se queda más tiempo y pueden aparecer más grietas superficiales.
  5. Ventilación. Deja al menos 20 mm hasta paredes y objetos, no cierres los laterales y, si el suelo de debajo tarda en secarse, deja al menos 100 mm entre la tarima y el suelo.
  6. Juntas. Al menos 5-6 mm entre tablas a lo ancho. Con los clips del fabricante esa junta sale sola.
  7. Fijación. Con clips de acero inoxidable que se meten en la ranura lateral de la tabla y se atornillan al rastrel, o con tornillos vistos de acero inoxidable A2, pretaladrando a 20 mm del borde con una broca del 80 % del diámetro del tornillo para no rajar la tabla.
  8. Cortes. Sella cada extremo cortado con un sellador de testas para que no entre agua.

Importante: en un porche cerrado, una galería o bajo un toldo donde el aire se mueve poco, el fabricante avisa de que pueden salir hongos superficiales. Se limpian con un paño húmedo, pero lo que lo evita es ventilar.

Si estás pensando en la terraza completa, con pérgola, cañizo o muebles, tienes ideas en nuestro artículo sobre terrazas de bambú.

Por qué se vuelve gris y cómo se aceita

Según el fabricante, recién instaladas las tablas son de color marrón a marrón oscuro, en pocas semanas se aclaran hacia un tono caramelo y, sin mantenimiento, se vuelven grises por la radiación UV, igual que la mayoría de maderas. El gris no afecta a la durabilidad: es una cuestión de aspecto.

Tienes dos opciones:

  • Dejar que se agrise. Después de un primer aceitado, el fabricante pide al menos una limpieza al año con agua, limpiador y un cepillo o disco de carburo de silicio, que además quita astillas y aspereza.
  • Mantener el color marrón. Limpia, deja secar unas 24 horas y aplica un aceite para exterior con pigmento, una o dos veces al año.

Pautas de aplicación de las instrucciones:

  • El primer aceitado, mejor a los 3-4 meses de la instalación o después del primer invierno, cuando la superficie está más abierta.
  • Aplica con tiempo seco, sin sol directo ni calor fuerte, en capa fina, y retira el exceso con un trapo de algodón a los 5-10 minutos.
  • No uses limpiadoras de alta presión.
  • Deja endurecer el aceite 24-48 horas sin que le caiga agua.

Importante: los trapos empapados en aceite pueden arder solos. Mójalos en agua y tíralos en un recipiente bien cerrado.

El fabricante considera normales las pequeñas grietas y astillas en la superficie y en los extremos, que la tabla se combe algo después de instalarla y que suelte un poco de color marrón con las primeras lluvias. Alrededor de una piscina recomienda aceitar más a menudo, porque el cloro y la sal aclaran antes la superficie.

Comparación con madera, composite y baldosa

Bambú prensadoMaderaCompositeBaldosa
MaterialBambú comprimido y tratado con calorMadera maciza, tropical o tratadaMezcla de plástico y fibra o harina de maderaCerámica o gres
InstalaciónRastreles con clips, en secoRastreles con clips o tornillos, en secoRastreles con clips, en secoSobre base sólida con adhesivo o mortero
Color con el tiempoSe agrisa si no se aceitaSe agrisa si no se aceitaDepende del fabricanteEstable
MantenimientoLimpieza anual y aceite si quieres conservar el colorSimilar al bambúLimpieza; no se aceitaLimpieza de juntas
Qué comprobarDurabilidad EN 350, clase de uso y fuego en la fichaEspecie, durabilidad y origen certificadoGarantía y ficha del fabricanteQue sea apta para exterior y antideslizante

La tarima de bambú y la de madera se instalan y se cuidan de forma muy parecida. El composite no se aceita, pero no es un material natural. La baldosa no necesita rastreles, pero exige una base sólida y es una obra mayor. Antes de decidir, compara las fichas técnicas de los productos concretos que te ofrezcan.

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Preguntas frecuentes

¿Puedo poner parquet de bambú en la terraza?

No. El parquet de bambú de interior no está pensado para la lluvia ni para el sol. Fuera necesitas tarima de bambú prensado vendida expresamente para exterior, con su ficha técnica y sus instrucciones de montaje.

¿La tarima exterior de bambú se vuelve gris?

Sí. Con los rayos UV pierde el tono marrón y se agrisa, igual que la madera. Si quieres conservar el color, el fabricante consultado recomienda aceitarla una o dos veces al año.

¿Cada cuánto hay que aceitar una tarima de bambú?

Según las instrucciones de un fabricante, la primera vez a los 3 o 4 meses de instalarla y después una o dos veces al año si quieres mantener el color. Si prefieres el gris, basta con limpiarla una vez al año.

¿Hay que dejar separación entre las tablas de bambú?

Sí. Las instrucciones consultadas piden al menos 5-6 mm entre tablas, 20 mm hasta paredes y objetos y los laterales abiertos para que el aire circule por debajo.

¿Es normal que salgan pequeñas grietas en la tarima de bambú?

El fabricante consultado considera normales las pequeñas fisuras y astillas en la superficie y en los extremos por los ciclos de lluvia y sol. Se reducen sellando los cortes, aceitando y cepillando la superficie.

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