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Guías del bambú

Shakuhachi: la flauta japonesa de bambú, historia y cómo empezar

Shakuhachi: qué es la flauta japonesa de bambú, por qué se llama así, su historia con los monjes komusō, cómo se fabrica y cómo empezar a tocarla.

Por Equipo de Concepto BambúActualizado el 6 min de lectura

Portada del artículo «Shakuhachi: la flauta japonesa de bambú» con el logotipo de Concepto Bambú

El shakuhachi es una flauta japonesa de bambú que se toca en vertical, soplando por un extremo contra un borde cortado en bisel. Su nombre significa «1,8 shaku», la longitud de la flauta estándar, unos 54,5 cm. Se fabrica tradicionalmente con la parte de la raíz del bambú madake y está muy ligado a los monjes zen de la secta Fuke, que lo tocaban como forma de meditación.

Qué significa shakuhachi

El shaku es una unidad de medida tradicional japonesa y hachi significa «ocho», que aquí se refiere a ocho décimas. Así que shakuhachi quiere decir literalmente «un shaku y ocho décimas», es decir, 1,8 shaku. Esa es la medida estándar, de unos 54,5 cm, pero hay flautas desde unos 1,1 hasta unos 3,6 shaku.

El nombre se ha quedado para todas las longitudes. Cuanto más larga es la flauta, más grave suena. Los músicos suelen nombrarlas por su longitud: un «1,8», un «2,4», etc.

Historia: de la corte a los monjes komusō

Llegada desde China

La flauta de bambú llegó a Japón desde China, según la mayoría de los especialistas a través de la península de Corea, hacia mediados del siglo VIII. Wikipedia la relaciona con el xiao, la flauta vertical china. Esta primera versión formaba parte del gagaku, la música de la corte, hasta el siglo X, cuando dejó de usarse. Japan House, de la Universidad de Illinois, apunta a que probablemente era demasiado suave para oírse junto a los otros instrumentos de viento y los tambores.

La secta Fuke y los komusō

La forma actual del instrumento se desarrolló a partir del siglo XVI y se asocia a la secta Fuke del budismo zen. Sus monjes, primero llamados komosō («monjes de la estera de paja») y luego komusō («monjes de la vacuidad»), viajaban pidiendo limosna y tocando el shakuhachi en la calle. Llevaban un gran sombrero de cestería, el tengai, que les cubría la cabeza y simbolizaba la renuncia al ego.

Para ellos el shakuhachi era más una herramienta espiritual que un instrumento musical. A esa práctica la llamaban suizen, «zen soplado». El repertorio solista que tocaban, recopilado en el siglo XVIII, se conoce como honkyoku, «piezas originales».

El periodo Edo les dio privilegios: el gobierno les concedió el derecho exclusivo a tocar el instrumento y permiso para viajar libremente. Muchos samuráis sin señor (rōnin) entraron en estas órdenes, y tanto Wikipedia como Japan House recogen que algunos monjes servían como espías del shogunato.

De la prohibición a los escenarios

Con la Restauración Meiji, iniciada en 1868, la secta Fuke fue abolida y tocar el shakuhachi quedó oficialmente prohibido durante unos años. Se perdió buena parte del repertorio honkyoku. El instrumento sobrevivió gracias a escuelas como Kinko, Myōan y Tozan, y al repertorio sankyoku, en el que el shakuhachi toca junto al koto y el shamisen. Hoy también existe música nueva (shinkyoku), a menudo con influencia occidental.

Cómo se fabrica un shakuhachi de bambú

El material tradicional es el bambú madake, una de las especies más conocidas del bambú japonés. Lo que lo distingue de otras flautas es que se hace con la parte de la raíz de la caña: la base ensanchada del instrumento es el arranque de la caña junto al rizoma. Según Japan House, esta práctica se atribuye a la secta Fuke, y da una perforación cónica que hace el sonido más resonante.

Los pasos, en líneas generales, son estos:

  1. Selección de la caña. El artesano elige una caña de madake con el grosor y la forma adecuados. Si quieres entender qué son los nudos y las paredes de una caña, mira la anatomía del tallo de bambú.
  2. Secado y curado. La caña se seca durante un tiempo para que sea estable.
  3. Perforación. Se abren los tabiques de los nudos interiores para dejar el tubo hueco.
  4. Boquilla (utaguchi). Se talla el borde por el que se sopla, un corte oblicuo en el extremo superior. Utaguchi significa algo así como «boca que canta».
  5. Agujeros. Se abren cuatro agujeros delante y uno detrás.
  6. Interior. Aquí hay dos escuelas: el jiari lleva el interior recubierto de ji, una pasta de laca urushi y polvo que el artesano modela para afinar el instrumento; el jinashi no lleva esa capa y conserva la forma natural de la caña.

Muchos shakuhachi se dividen en dos piezas con una unión en el centro, y es en esa zona donde se aplica o no el ji.

Cómo suena: el bisel y los cinco agujeros

El shakuhachi no tiene canal como la flauta dulce. Tú formas el chorro de aire con los labios y lo diriges contra el borde afilado del utaguchi. El chorro se parte en ese borde y pone a vibrar el aire del tubo, igual que cuando soplas sobre el cuello de una botella.

Con los cinco agujeros se obtiene una escala pentatónica menor. El resto de notas y los matices llegan con la técnica:

TécnicaQué hacesEfecto
MeriBajas la barbilla o tapas a medias un agujeroBaja la nota
KariSubes la barbillaSube la nota
Digitaciones cruzadasCombinas agujeros abiertos y cerradosNotas fuera de la escala básica
Cambio de presiónSoplas más fuerte o más suaveCambias de octava y de timbre

En el honkyoku se usan pocas notas y mucho trabajo de timbre: sonidos con mucho aire que recuerdan al viento, ataques más ásperos, notas que se doblan. Por eso el ruido del aire forma parte de la música.

Cómo empezar a tocar el shakuhachi

Qué tipo comprar

TipoVentajasInconvenientes
Plástico (ABS) o similarEl más barato y resistenteNo tiene el sonido ni el tacto del bambú
Madera duraMás barato que el bambú, estableMenos oferta
BambúEl sonido y el tacto tradicionalesPrecio más alto; sensible a golpes y cambios de humedad

Para empezar, lo más sensato es un 1,8 de plástico o madera. Si te engancha, ya darás el paso al bambú. Nosotros evitaríamos los shakuhachi de bambú muy baratos sin información del fabricante, porque es difícil saber si están bien afinados.

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Primeros pasos

  1. Busca un profesor o una escuela. Al principio, que alguien te corrija la posición de los labios te ahorra semanas de frustración. Las escuelas, como Kinko o Tozan, se diferencian incluso en el diseño de la boquilla, así que conviene elegir una antes de comprar.
  2. Empieza sin agujeros. Practica solo el sonido largo con todos los agujeros tapados. Cuando salga estable, pasa a las notas.
  3. Sesiones cortas. Mejor ratos breves y frecuentes que una sesión larga a la semana.
  4. Escucha mucho. Te ayudará a entender el timbre y la respiración del instrumento.

Consejo: si tienes un shakuhachi de bambú, sécalo por dentro después de tocar y no lo dejes al sol ni junto a la calefacción. Los cambios bruscos de humedad pueden agrietar el bambú.

Dónde escuchar shakuhachi

  • Grabaciones de honkyoku de intérpretes de las escuelas Kinko y Tozan, para oír el repertorio tradicional solista.
  • Música sankyoku, con koto y shamisen.
  • El World Shakuhachi Festival. Lo impulsó el maestro Yokoyama Katsuya (1934-2010) y se celebró por primera vez en 1994 en Bisei, Japón. Después pasó por Boulder, Tokio, Nueva York, Sídney, Kioto y, en 2018, Londres.

Si te interesa el sonido del bambú, tenemos una guía de instrumentos musicales de bambú y otra sobre el palo de lluvia. Y para ver el bambú japonés en su paisaje, el bosque de bambú de Arashiyama, en Kioto, es una buena visita.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa shakuhachi?

Significa «1,8 shaku», que es la longitud de la flauta estándar. El shaku es una antigua unidad de medida japonesa, y 1,8 shaku equivalen a unos 54,5 cm.

¿De qué está hecho el shakuhachi?

Tradicionalmente, de la parte de la raíz de una caña de bambú madake. También hay modelos de plástico ABS, ebonita, aluminio y madera dura, más baratos y estables.

¿Es difícil tocar el shakuhachi?

Sacar el primer sonido cuesta más que en una flauta dulce, porque no tiene canal que dirija el aire: tienes que formar el chorro con los labios contra el borde. Con práctica regular se consigue, y un profesor ayuda mucho al principio.

¿Qué shakuhachi compro para empezar?

Para empezar, uno de 1,8 (la longitud estándar). Un modelo de plástico o de madera es más barato y menos delicado que uno de bambú, y te permite comprobar si el instrumento te engancha.

¿Quiénes eran los komusō?

Monjes mendicantes de la secta Fuke del budismo zen, que en el periodo Edo tocaban el shakuhachi como práctica meditativa, llamada suizen, con la cabeza cubierta por un gran sombrero de cestería.

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